miércoles, diciembre 23

A mi querido, a mi amado, a mi odiado, a mi enternecido, a mi hambriento, a mi lastimado, a mi sediento, a mi ensangrentado, a mi cansado, a mi pausado, a mi paciente, a mi impulsivo, a mi mentiroso, a mi falsificador, a mi patrañero, a mi compañero:

espejo de la noche.
tus ojos espadas castaños dentro de mi carne. ondas entre nuestras manos.
todo tú en el espacio lleno de sonidos --- en la sombre y en la luz. (...) tu eres todas las combinaciones de los números. la vida.
mi deseo es entender la línea la forma la sombra el movimiento. tu llenas y yo recibo. tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz (...)
fantasmas!
era sed de muchos años retenida en nuestros cuerpos. palabras encadenadas que no pudimos decir sino en los labios del sueño. todo lo rodeaba el milagro vegetal del paisaje de tu cuerpo. sobre tu forma, a mi tacto respondieron las pestañas de las flores, los rumores de los ríos. todas las frutas había en el jugo de tus labios, la sangre de la granada, el tramonto del mamey y la piña acrisolada. te oprimí contra mi pecho y el prodigio de tu forma penetró en toda mi sangre por la yema de mis dedos. olor a esencia de roble, a recuerdo de nogal, a verde aliento de fresno. horizontes y paisajes, que recorrí con el beso. un olvido de palabras formará el idioma exacto para entender las miradas de nuestros ojos cerrados.
estás presente, intangible y eres todo el universo que formo en el espacio de mi cuarto, de tu cuarto. tu ausencia brota temblando en el ruido del reloj; en el pulso de la luz; respiras por el espejo. desde ti hasta mis manos, recorro todo tu cuerpo, y estoy contigo un minuto y estoy conmigo un momento. y mi sangre es el milagro que va en las venas del aire de mi corazón al tuyo.
LA MUJER.

EL HOMBRE
el milagro vegetal del paisaje de mi cuerpo es en ti la naturaleza entera. yo la corro en vuelo que acaricia con mis dedos los redondos cerros, penetran mis manos los umbríos valles en ansias de posesión y me cubre el abrazo de las ramas suaves, verdes y frescas. yo penetro el sexo de la tierra entera, me abraza su calor y en mi cuerpo todo roza la frescura de las hojas tiernas. su rocío es el sudor de amante siempre nuevo. No es amor, ni ternura, ni cariño, es la vida entera, la mía, que encontré al verla en tus manos, en tu boca y en tus senos. tengo en mi boca el sabor almendra de tus labios. nuestros mundos no han salido nunca fuera. sólo un monte conoce las entrañas de otro monte.
por momentos flota tu presencia como envolviendo todo mi ser en una espera ansiosa de mañana y noto que estoy contigo. en este momento lleno aún de sensaciones, tengo mis manos hundidas en naranjas, y mi cuerpo se siente rodeado por tus brazos (...)





 '''''''''''''Mi cuerpo se llena de ti por días y días.
Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la tierra.
El hueco de tus axilas es mi refugio.
Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos'''''''''''''' (Frida Kahlo)

1 comentario:

calcinador dijo...

lo olvidado que nos parece pesar por toda la vida vivida que nos promete, es ese instante que perturba no solo mi sueño, sino el momento en el cual me dormi, hay lugares que hacen recordar esos instantes que nos prometen el futuro, generalmente son lugares abandonados como copas de arboles que estan abandonados al lado de los muros, callejones sin salida, jardines en frente de las casas donde persona alguna se detiene, en esos lugares parece haber pasado todo lo que aun nos espera, esos momentos que contienen en los bordes los ruegos de mi madre, es por esto que comprendi perfectamente que se crece con la lluvia, hueco como una concha vacia.




he estado enfermo muchas veces, es de hay que lo que los otros llaman mi paciencia no se parece nada a esa virtud, no es si no la propencion de ver acercarse desde lejos todo lo que me importa, como las horas que se acercan a mi lecho de enfermo, asi uno aprendera a andar, pero no le sirve de nada, ahora sabe andar, pero nunca mas volvera a aprenderlo, jamas podremos olvidar del todo lo que olvidamos, quizas este bien asi.


El lenguaje ha supuesto inequivocamente que la consciencia no sea un instrumento para explorar el pasado, sino su escenario. Es el medio de lo vivido, como la tierra es el medio en el que las ciudades muertas yacen sepultadas. Quien se trate de acercar a su propio pasado sepultado debe comportarse como un hombre que cava. Eso determina el tono, la actitud de los auténticos recuerdos.

encontrar el hilo conductor de los estantes con puertas pesadas.
excavar y sacar a los cadaveres con ojos putrefactos.
es el acto de desenvolvimiento
el acto de nadar por las piedras sin nombre y el pasado que nos repugna.












buen viaje nena.