desplomo amarillos, porque el azul enmudece
y es la lengua en estos casos la demoledora de sienes
porque si no hay acaso un poco de cordura,
la gordura de la faz de tu comisura podría ayudarme
pero no la siento, ni tampoco la presiento
hay presagios, y presagios, y este es uno de esos a los que escapo
si hay entonces ausencia, soledad contempla, robamos resuelta
ladrón de raíces corpulentas
ladrón de labios inferiores
cerca de mis dientes
chocando contra mis lentes
resoplando oídos ciegos de acoplamientos indebidos
tentáculos de pulpos tuertos
no nato ad hoc
apunto de parir el alba de la punta de mis pies
amarrados a tu 'quédate, y no vuelvas más'
y me enrostras una cama en ceniza ,ahora sí
-ahora sí, porque ya no olvida-
ya no olvido una llamada en la ducha
ni una ducha sobre llamaradas
quemandome a rajatabla
esperando el primer silencio rompecabeza
borbotones besando por boca rota
me quemaron, entonces así y por eso, por maldita ¡a sabiendas!.
(cómo lo hacemos, comienza tu (verdugo prodecede a quitar la silla y dejar colgada a la puerta)