Ehhh.. que decir al respecto? Nada grave.
El dolor se hace insoportable al pasar los días, los meses, los pocos años de vida que me quedan. No es la idea entender esto como una carta de despedida, es sólo lo que siento. Soledad íntimamente profunda. Repercutida en mis huesos que comienzan a diluirse con la sangre que ácidamente va carcomiendo mis venas, mis músculos, mi piel, mis sueños.