Entonces, procede a observar a una mosca que intenta atravesar un vidrio... se ve que a usted le gustan este tipo de cosas. La mosca se queda quieta un rato muy largo, entonces se van relajando, y se duermen. Usted apoya la frente en el vidrio. Su frente de carne y hueso deja húmeda la vitrina.
Se le forma una situación en la que le tienen que cortar la pierna derecha. No entiende muy bien por qué, pero se la tienen que cortar, ahí mismo, en la calle. Se hacen cargo los porteros de la cuadra y Quique Wolff. Traen una hoz para la carne, y un serrucho para el hueso ¿Y los nervios? Con el serrucho. Tiene que morder una tabla de madera, es la anestesia. Escucha una grabación que lo invita a derrapar en su pequeño cine, y no le hace caso, observa aterrado a mucha gente que se agolpa a mirar, con sus perros y sus bolsas de supermercado.Y ahí le caen a su pierna con la hoz. Corte circular. Hay que abrirle paso al serrucho. Arriba, abajo, arriba, y ya está, la canaleta de carne está abierta.Duele bastante, pero cómo se imagina que el serrucho es peor, no dice nada. Y llega el tipo que lo maneja, muy respetado por sus colegas porteros. Apoya el filo dentado en el hueso. Es cómo una caries gigante en todo el cuerpo. Dale, dale, dale, serrucho, serrucho. El hueso es cómo madera, hasta tiene aserrín de hueso. Sigue y sigue. Ya no se siente nada. El tipo para a descansar y secarse la frente con una toalla. Un niño que no es tal, y al que usted le dice que se vaya a jugar, le explica con voz de adulto, que no va a poder ser, ya que está todo cagado, incluso le cuenta que tiene pañales de chocolate blanco.Uno de los espectadores, propone romper el hueso sin terminar de serruchar, total, ya está casi cortado. ¿Y los nervios? Claro, los nervios. Mejor serrucho hasta el final.Ya falta poco. Más aserrín de hueso. Listo. Le tapan el muñón con una media “Ciudadela”, le juntan el aserrín de hueso en un frasquito y se van. Usted ya puede empezar a pedir. Despierte a la mosca, despidase y prometa que la va a llamar en estos días, tipo el sábado y corra cómo Jaime a la casa de quiniela más cercana, y sin establecer contacto visual con el agenciero, juegue.

aunque esta imagen no signique mucho para lo ya escrito, lo adjunto porque creo que me representa y hace falta poner algo en este lugar, shiaaaa.