miércoles, mayo 26

remembranzas

tarde de sol calido, con viento y fatamorgana sideral. recuerdo haber caminado por las calles, despacio, ilusa pero desilucionada, entrar al viejo edificio y dirigirme a la pieza donde vendían libros usados. el viejo se dio vuelta enseguida, rascandose las barbas me pregunta, -¿qué hace tal figurita por aqui?. podría haber sido un halago pero jamás he aceptado los piropos insolentes, irrespetuosos. este no era atrevido, para nada, pero algo me hizo dudar y la reacción fue inmediata. -el erotismo... -george bataille, no existe por aquí, jamás existirá. -no importa, ya lo tengo, me preguntaba nada más... ¿y algo de los cincuentas? -ni en broma, sólo best sellers, corin tellado, basuras del mundo posmodernista y prehistóricos fósiles, algo más viejo que mi barba y ya'stá...
es decepcionante, esperaba algo mas interesante del parte de el, mientras me paseo doy media vuelta. nada que mirar, tengo un abrigo lo bastante largo como para evitar dejar al descubierto ciertas partes que acaparan miradas, innecesarias por lo demás, no hay mucho que mostrar. entra un gringo, negro, pelo rizado, pregunta por libros en inglés, el viejo no se inmuta le señala con el dedo diciendo -inglich jir, jir, don distorb mi, faster plis, fast... dejo escapar algunas risas avergonzadas y salgo del lugar, escuchando tras mi estela una cara de confusión gringa y un adiós senil del cual jamás hubo respuesta (de mi parte).
observo tu fotografia, eras tan pequeño, las letras de atrás estan dispersas, borradas, difuminadas como si algo les hubiese caido encima, me gusta pensar que han sido lagrimas, pero lagrimas de que, de dolor, de arrepentimiento, no lo creo, tampoco lo sé, me queda hacer diagnosticos climaticos.
al llegar al portico saco un cigarrillo, aun me quedan unos tres o cuatro, tengo un encendedor vistoso que robé de la oficina de mi abuelo, no es la gran cosa pero tiene una llama consistente y la gente pasa... poso la boca del cigarro sobre la mía, aspiro, disfruto. me marea ver la gente pasar, todas ocupadas en sus propios quehaceres, corriendo, responsabilizandose por cosas que los aquejan dia y noche, bebiendo bebidas energeticas, comprando tranquilizantes, tapcines periodo y parches curitas a cien pesos. estoy a unas tres cuadras de otro lugar donde habitan libros, donde podria ir a intrusear, o quizas vender los que llevo en mi bolsón y comprar asi un poco de yerba. es me hace acordar, cuando fuimos a vender muchos libros escolares míos, tu y yo, muertos de la risa, la vida sonreía, el sexo fluía como río endemoniado, nos levantamos de la cama y nos hicimos el dinero, sentados en una puerta cerca de nuestro lugar de canje nos imaginabamos la buena yerba que conseguiriamos y partiamos al combate decisivo. ver tu cabello fluir con el viento, no sé, me estimulaba, me hacía feliz. hoy el viento no ha corrido mucho por sobre nuestras cabezas, sólo la luna, sólo el claro nocturno nos ha iluminado las caras, pero al verte a menos de tres centimetros igual suelto una sonrisa sincera. quiero volver... pero no en el tiempo, sólo volver pero al futuro, volver el pasado futuro un presente impreciso, y las diez y media, y las once, y las doce, y llover. los vinos, las lenguas, los gritos, te pido que me salves mientras puedas, soy el salvavidas de alguien más por ahora.......... pero sálvame mientras puedas.

que después, será demasiado tarde.