la cosa se revierte, cual acera se hunde cuando camino sobre ella
deshaciendose, tocandome, transformandome
convirtiendome ahora en rata para entrar en tu casa
y quedarme alli, esperando tu mirada
pero nada, sigues mirando por la ventana
cuándo será el día en que encuentre a ese habitante del gran muro
ese día los tallos se me clavarán al cuello
los cerdos rugirán
las nubes masturbarán la última pizca de razón
y veremos si florezco.
otra vez, porfavor.