martes, octubre 13



La vida como exceso. Pasión enfermiza por el trabajo. Sexo. Drogas en
cantidades desorbitadas. Alcohol. Adicción a los somníferos. Mezclas
explosivas: "Cada cual debe decidir si es mejor llevar una vida breve pero
intensa o larga y rutinaria", decía. Eligió vivir intensamente y murió joven,
pero dejó como legado su arte, a través del cual Rainer vive porque en su
caso resulta imposible distinguir al hombre del artista. Sus películas son
él. En ellas plasmó hasta el más íntimo de sus pensamientos. Su
personalidad se vislumbra en cada plano. He ahí el melodrama salvaje.
(R.W.F)