jueves, octubre 15

las ganas de tirarse por mi edificio son supremas. en realidad no se sabe bien, no se por qué no lo entiendes, aunque quizás lo sepas, pero jamás me lo dirias. pero nadie lo entiende, en todo caso. te pido que no me mientas, te pido que no me finjas, te pido imperiosamente que no te me escabullas, te pido y te pido, y la verdad yo jamás te daría nada, sólo mi vida enferma y mis estrellas. pero este mundo no existe, y las estrellas ya dejaron de existir hace muchos años, sólo brillan. ¿es acaso un holograma? debajo de la franja de tierra que piso aparece el puño, otra vez, carcomido por las hormigas. aquí mueres, yo compruebo no pensando tu existencia sino porque te pienso, y ahi estás sobreviviendo y muriendo como los cantos de este manto. agónica aún requiero esa actitud infinita, enrojecida, vergonzosa, embarazosa, muerta por hilos de asesinatos y traiciones. y el féretro, es mío, pero por lo menos mírame quemarme!, por lo menos mirame comiendo de mi carne! necesito que estes en el momento de mi deglución, de mi vómito, de mi ahogo, de mi pira. lo necesito, lo necesito agonizando, agonizando, muriendo, vomitando por los ojos. no hay masacre que se me escape, no hay piedra que no patee.
"somos peñascos rojos, y si estamos caídos no estamos podridos, estamos heridos, estrategia bandolera, o apuntándolos"
arrebatémoselas, los roedores giran, y aunque estoy aqui en un lecho de crucifixión innata, chapoteo en tu sangre de venas fértiles.
eres la tierra.