lunes, enero 24

MANIFIESTO.

hoy estaba en mi casa, cocinando como siempre el arroz, los vegetales, todo lo demás. senti la mirada tuya, frente a mi. te pregunte quien eras, no respondiste y de zopetón desapareciste. recuerdo bien tu cabellera fogoza, cual llamarada de lágrimas me quema la cara. recuerdo tu nariz rota, diva del sexo. no podría olvidar tu silueta, delgada, abrumada por el hambre, respondiendo al trabajo, recogiendo la basura, dando besos de buenas noches.
innesario era preguntarte quién eras. eres profesora, y te admiro por todo lo que haces, vuelves y meces a tus hijos, besas a tu compañero, lees lo que te has encontrado en el mercado, vuelas hacia la lucha, llegas deshecha pero radiante a tu cama revuelta.
qué haces aquí, por qué has llegado justo ahora, pense que te habías ido. te dispersas en mil átomos inobservables, te quitas la ropa y el sollozo inutil. nisiquiera recuerdo lo que habia dicho realmente, fue algo como un borbotón de saliva arrolladora que cayo en forma de voz. un caudal, canciones viejas, recuerdos de personas y lugares como deja vus dibujados en el aire.
terror y atracción, inmediato. salgo, corro por el pasillo, tropiezo, vienes detrás de mi. no sé en realidad a qué me estoy resistiendo pero continúo. un ligero balbuceo del que nadie entendería nada pero del que yo saqué una intepreptación de todo discurso que me han dicho durante la existencia que llevo, el balcón me espera, la ventana abierta por suerte. sigues mis pasos. no espero tu respuesta y me disparo..........................



da un paso al frente: oímos que eres un buen hombre.
no pueden comprarte, pero el relampago que golpea la casa tampoco puede ser comprado.
mantienes tu palabra.
pero ¿que dijiste?
eres sincero, das tu opinion.
¿que opinion?
eres valiente.
¿contra quien?
eres sabio.
¿para quien?
no persigues tu beneficio personal.
¿que persigues entonces?
eres un buen amigo.
¿eres también un buen amigo de la gente buena?
escúchanos: sabemos
que eres nuestro enemigo. por ello
te pondremos frente al muro. pero en consideración
a tus méritos y buenas cualidades
te pondré frente a un buen muro y te dispararemos
con una bala buena de un arma buena y te enterraremos
con una pala buena en la buena tierra.