aunque de mis vísceras los buitres que sobrevuelan esta ciudad, hagan el banquete matutino, y aunque con aguardiente refresquen esos enloquecidos esófagos, lloraré hasta que este mar que tanto me aterra sea parte de mí. no podría seguir respirando, las bocanadas por esta boca desteñida se suicidarían al primer segundo exhaladas, no podría seguir pensandote, porque no aparecerías, ya estas pintado en otro cuadro oficial, no podría seguir viviendo, mis venas ya han de explotar. muerta y sólo descompuesta, mi vida barata, comprada por tu gastada vida sería un buen negocio, o tal vez otra ilusión demente, otro sueño que he de confundir con la realidad. ven a vivir esta fragilidad peligrosa de corromperse, destruyeme.