jueves, abril 28
decidí condenarme ,
entonces,
a cadena perpertua.
no hay por qué seguir comiendose las uñas
si ya no me es necesario recordarme.
debajo de las faldas de las madres
se encuentra el deseo de soñar con tu escroto
y debajo de la mía no hay nada
sólo lenguas de fuego
que me querías morder el colmillo de serpiente
este que tengo
que me hace VIBORA.
que te daban risa mis lágrimas de cocodrilo
y que desde ahora soy mujer araña
y te planto un beso
para que despues te arrepientas
antes de que despiertes en tu cama dando vueltas
esperando a que aparezca de algún rincón
a picarte para que mueras
ven a vivir
esta fragilidad
peligrosa de corromperse.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
