Ya, la primera pregunta por el millón ¿Qué es?
Yo siento que podría ser... un gusto, una atracción. Nunca había probado una fruta así, en realidad no la he probado aún, pero la he podido ver, de lejos, claro. La he podido oler, a unos metros; cómo, si no. También la he podido tocar, un poco, se puede apestar. Pero más que todo ese alboroto físico, me he dado el ínfimo pero gradual tiempo, de pensarla, de saborearla en mi mente. A veces le encuentro un sabor parecido a la frutilla, a veces al frambuesa de campo, y aunque éstos dos están bastante alejados, es casi una mezcla de kiwi con mango. Lo sé, podría decir tutti-frutti como un verdadero italiano. Pero esque, esa fruta no es algo tan así. Es algo único, es anormal, fuera de ese sistema. Está azul de tristezas, azul de poemas agónicos, y es raro conseguir algo de esas magnitudes extrañas. Exótico por dentro y por fuera. Tiene cuezco, pequeño, pero duro, muy duro. Es el corazón, que no le deja pensar en crecer más y quedarse del tamaño del puño de un enano. De esos enanos, de esos gnomos, de esos duendes que te ayudan a sacarle de los árboles, del suelo, del viento, ese fruto prohibido.
La segunda pregunta del millón, ¿Cómo es?
¡Prohibído! totalmente prohibído. Tanto que desespera.
Tercera y final. ¿Serías capaz?
No.-
1 comentario:
pero lo cierto es, que el unico fruto del amor, es la banana
y que eso no se te olvide nunca
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