domingo, octubre 25
viernes, octubre 23
hoy es viernes, termina la semana, pero para mí termina otra cosa más... ¿caminemos?
-¿Estás enamorado?
- Ja, ja, ja.
- Sí, contame. ¿Estás enamorado?
- Sólo voy a declarar mi nombre y mi número de cédula.
- No seas tonto... soy tu mujer... tu ex mujer.
- ¿Y tú aún estás enamorada de ese gil que te mantiene?
- Oli, no empieces.
- ¿Te hace... de saliva como te hacía yo, eh?
- Ja, ja, ja... no has cambiado nada. ¿Cuándo vas a dejar de ser un chico?
- ¿Para qué?
- Bueno en serio, contame. ¿Estás con una mujer o seguís buscando a la que vuela?
- Es muy difícil.
- ¿Qué?
- El amor. ¿Cómo amar sin poseer? ¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire? Amar es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida, ¿cómo amar sin pedir nada a cambio, sin necesitar nada a cambio?
- Si no hubiera pasado el tiempo, sentiría que me estás haciendo un reproche. Pero en realidad creo que estás asustado y si estás asustado es porque algo fuerte te está pasando. Casi siempre el error que cometemos, es sólo pensar lo que nos pasa a nosotros, nos parece tan importante eso que sentimos, que nada de lo del otro parece ser tan importante como eso que sentimos, y esa contradicción suele ser trágica.
- Si no hubiera pasado el tiempo, pensaría que estás siendo autocrítica.
- El error más común que cometemos todos, es querer que el otro sea como queremos que sea y no como es. Y cuando nos damos cuenta del error, a veces es demasiado tarde. Pero no tengas miedo Oli, no es bueno estar solo, uno envejece antes. ¿Quién es ella?
- Es una historia complicada...
- Pelea, no pienses sólo en recibir cosas... Pensá, ¿qué está ella necesitando de vos? ¿Qué espera que le des vos?
- DÓLARES.
- Ja, ja, ja.
- Sí, contame. ¿Estás enamorado?
- Sólo voy a declarar mi nombre y mi número de cédula.
- No seas tonto... soy tu mujer... tu ex mujer.
- ¿Y tú aún estás enamorada de ese gil que te mantiene?
- Oli, no empieces.
- ¿Te hace... de saliva como te hacía yo, eh?
- Ja, ja, ja... no has cambiado nada. ¿Cuándo vas a dejar de ser un chico?
- ¿Para qué?
- Bueno en serio, contame. ¿Estás con una mujer o seguís buscando a la que vuela?
- Es muy difícil.
- ¿Qué?
- El amor. ¿Cómo amar sin poseer? ¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire? Amar es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida, ¿cómo amar sin pedir nada a cambio, sin necesitar nada a cambio?
- Si no hubiera pasado el tiempo, sentiría que me estás haciendo un reproche. Pero en realidad creo que estás asustado y si estás asustado es porque algo fuerte te está pasando. Casi siempre el error que cometemos, es sólo pensar lo que nos pasa a nosotros, nos parece tan importante eso que sentimos, que nada de lo del otro parece ser tan importante como eso que sentimos, y esa contradicción suele ser trágica.
- Si no hubiera pasado el tiempo, pensaría que estás siendo autocrítica.
- El error más común que cometemos todos, es querer que el otro sea como queremos que sea y no como es. Y cuando nos damos cuenta del error, a veces es demasiado tarde. Pero no tengas miedo Oli, no es bueno estar solo, uno envejece antes. ¿Quién es ella?
- Es una historia complicada...
- Pelea, no pienses sólo en recibir cosas... Pensá, ¿qué está ella necesitando de vos? ¿Qué espera que le des vos?
- DÓLARES.
jueves, octubre 22
Si pudiera llevar la noche a los lívidos espejos de tus uñas, sé que ya habría nacido el misterio. Si te fuera dado revelármelo, sé que tendría para mí una espléndida dicha. Pero sobre la noche que refleja extraños cisnes en tu cuello y sobre el alba que los borra (como surgiendo de un camafeo delicadamente conservado) estás tú, que eres la abolición del tiempo, porque a tus pies yacen las sombras del abismo, y tu cabeza, coronada de centelleantes resplandores, es la anunciación y el trofeo.
¡El enigma, la realidad! A tu solo paso, adorable jardinera del deseo que siembras toda magia: en su propia levedad se desvanecen y huyen hasta la total extinción.
¿Sientes cómo, en cambio, vuelven los turbadores, los extraviantes perfumes que se agitan en las umbelas del silencio? ¿No son ellos los prometedores de un embriagador e insospechado ocaso, de una inesperada redención? Ellos nos dicen que ha llegado la iniciadora en las ordalías, la que devora cabelleras-pájaros sobre refulgentes fogatas encendidas por los vagabundos.
Te digo que te silencies porque la hija anhelada, la sobrecogedora medianoche baila y se embriaga en nuestros rostros donde sólo palpitaría el crimen y el odio, que es la más total forma del amor.
Cuando tus ojos revelan la ansiada señal sobre ellos se ha replegado el misterio. Si se abren es la aurora boreal, si se cierran es que te han envuelto las emanaciones misteriosas que brotan del loto azul, talismán cegador llameando en tu frente orlada por la inocencia de los corsarios y la danza de un niño sobre la copa de roja espuma que veo alzarse en tus manos.
La graciosa sacerdotisa del ensueño se sonríe en tus labios (apenas entreabiertos para el cántico del seductor ritual que ofrecen) y entre tus dedos, a medida que de ellos cae la dorada arena y apaga las lámparas, tiembla el ramo de lilas aún húmedas que te traje esta mañana del mercado.
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