sábado, junio 11

el yugo reventando en la miseria de los cuerpos
y de la mente
no deja espacio libre entre la ruina que no separa
pero no un llanto de lamento llueve al cortejo
más bien una regla indefinida 
lo grisáceo plástico de todo confunde
y es así como vivo mis últimos días

no ver un camino, una mentira
se vuelve algo sublime paradójico a la verdad 
y reconocer cabello canoso entre pájaros
es un baño sucio de palabras
increíblemente suicida

hoy me quedo sentada en la acera
esperando que se caiga algo
como mi labio en la nada
como mis dedos al aire
como ilusionista de pocos vocablos

cual árida golondrina cruzando la rúa
imperceptible al ojo gusano
a la amalgama de todos los días
a nuestro quehacer concomitado a la llaga

no se puede razonar en el limbo
no se puede comprender en abismos
reitero, no se puede razonar en sótanos despojados de la pisada añorada
y del juego enemigo...

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