sábado, mayo 30

tomela de la mano, devorele los ojos, que tengan milnovecientosnoventaynueve hijos, y cuando llegue el numero dos mil, te callas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me agrado eso, toda la calentura ql contenida y sin niun reproche, medio sadico. saludos y muy bien blog!

Anónimo dijo...

me apestan las experiensas religiosas, prefiero esas experiensias que te transpiren las nalgas de la emocion, pero igual estaria bueno leer el libro que me dijiste, pero nicagando caminando,puedo terminar biendo de serca el piso, ademas de los miles de mojones de perros vagos que cada dia inundan la cuidad. saludones.

atte.
don paja